El Partenón emerge libre de andamios tras décadas de restauración

Fecha de publicación: 20 de mayo de 2026.
El Partenón ha entrado en una nueva fase en su larga historia de restauración, al haberse retirado temporalmente los andamios exteriores de gran parte del monumento durante los trabajos de conservación. Esta vista despejada de la Acrópolis en su conjunto marca un punto de inflexión en uno de los proyectos de conservación más ambiciosos de la historia moderna.
¿Durante cuánto tiempo permanecieron los andamios en el Partenón?
La imagen del Partenón envuelto en estructuras metálicas se ha vuelto tan familiar que varias generaciones han crecido sin ver jamás el monumento en todo su esplendor. La fachada occidental estuvo cubierta por andamios durante aproximadamente 20 años, una presencia continua que se había convertido en una parte natural del paisaje de la Acrópolis.
Sin embargo, como señaló Lina Mendoni, la ministra de Cultura griega, en declaraciones recogidas por AP News, aunque la fachada occidental había estado oculta durante dos décadas, esta es la primera vez en unos 200 años que todo el exterior del monumento está libre de cualquier tipo de andamiaje en todas sus fachadas.
Esto pone de relieve algo que podría haber pasado desapercibido: el Partenón ha sido objeto de campañas de restauración recurrentes desde el siglo XIX. Desde la restauración de la fachada oriental entre 1984 y 1991 hasta las obras actuales, el templo ha sufrido intervenciones sucesivas en diferentes secciones. Cada fase de trabajo requería andamios en un área específica, por lo que el monumento en su conjunto nunca había quedado completamente despejado.
¿Cuándo se completará la restauración del Partenón?
Si bien la vista despejada actual es un triunfo, las autoridades griegas han aclarado que se trata de un interludio temporal antes de los pasos finales del proyecto.
La fase exterior final
En noviembre de 2025, se reinstaló un andamiaje más ligero en la fachada occidental para continuar la fase final del proyecto de restauración. Sin embargo, hubo una diferencia notable: el nuevo andamio era «más ligero y estéticamente mucho más cercano a la lógica del monumento», diseñado para minimizar su impacto visual para los visitantes.
Se espera que la fase exterior final continúe hasta principios del verano de 2026. La ministra Mendoni ha prometido que, una vez concluido este trabajo, el Partenón quedará realmente libre de estas estructuras exteriores a gran escala a largo plazo.
La restauración de la cella: un proyecto de 15 años
En paralelo al trabajo exterior, se está llevando a cabo un proyecto aún más ambicioso dentro del templo: la restauración parcial de la cella, la cámara sagrada que originalmente albergaba la colosal estatua de Atenea. Este proyecto, aprobado por el Consejo Arqueológico Central de Grecia (KAS), tiene una duración estimada de 15 años y tiene como objetivo:
- Reintegrar aproximadamente 360 sillares originales recuperados de la Acrópolis.
- Complementar con unos 90 bloques nuevos de mármol pentélico.
- Restaurar los muros a una altura de entre 4,5 y 10 metros.
- Devolver la «legibilidad» arquitectónica al monumento, permitiendo comprender su forma interior original.
¿Por qué una renovación tan exhaustiva?
El problema se remonta a las intervenciones realizadas por el ingeniero Nikolaos Balanos entre 1922 y 1933. En aquella época, se utilizaron abrazaderas y pernos de hierro para unir los bloques de mármol. Esta solución resultó ser catastrófica a largo plazo, ya que el hierro se oxidó y se expandió —un fenómeno conocido como «oxidación expansiva» o rust jacking—, fracturando el mármol desde el interior.
Los trabajos recientes se han centrado en:
- Desmontaje selectivo de bloques clave del tímpano y del muro posterior.
- Eliminación completa de las abrazaderas y pernos de hierro corroídos.
- Restauración estructural de los bloques de mármol dañados.
- Reensamblaje con titanio, un material prácticamente inerte que no causará daños en el futuro.
La operación se describe oficialmente como una intervención de «rescate», lo que subraya la urgencia de actuar antes de que los daños fueran irreparables.
Cronología de las restauraciones anteriores
- Primeras restauraciones (1841–1844): Dirigidas por Kyriakos Pittakis y Rizos Rangabé, estas intervenciones limpiaron el templo de añadidos posteriores, como una pequeña mezquita otomana, para presentar el monumento como símbolo de la identidad nacional griega.
- Restauraciones de Nikolaos Balanos (1898–1938): Un programa extenso que reconstruyó una gran parte del Partenón. Si bien restauró la silueta familiar del monumento, el uso de hierro sin protección provocó los daños estructurales que se están abordando hoy.
- Restauración interdisciplinaria moderna (desde 1975): El Comité para la Conservación de los Monumentos de la Acrópolis (ESMA) inició una nueva era de restauración científica. Este programa estableció estándares internacionales: sustitución del hierro por titanio, eliminación del cemento y uso de una exhaustiva documentación digital.
- Restauración de la fachada oriental (1984–1991): La primera fase del programa científico moderno, centrada en abordar los problemas estructurales agravados por el terremoto de 1981 y los daños de restauraciones anteriores.
Se espera que la conclusión prevista de los trabajos exteriores en 2026 marque un hito importante en la historia de la conservación moderna del monumento, dejando al Partenón en uno de los estados de mayor estabilidad estructural de la era moderna y recuperando una visión más clara de sus proporciones clásicas sin los masivos andamios exteriores.

Más información sobre el Partenón

Entradas para la Acrópolis y el Partenón
La entrada a la Acrópolis de Atenas proporciona acceso directo a uno de los yacimientos arqueológicos más emblemáticos del mundo, permitiendo a los visitantes explorar la "Roca Sagrada" y contemplar sus monumentos clásicos. La entrada incluye el acceso al Partenón, los Propileos, el Templo de Atenea Niké y el Erecteion con su famoso Pórtico de las Cariátides.
Además de estas estructuras principales, el acceso cubre el Teatro de Dioniso, considerado el primer teatro del mundo, y el Odeón de Herodes Ático. La entrada está sujeta a un sistema obligatorio de franjas horarias diseñado para gestionar el flujo de personas y garantizar la preservación del patrimonio histórico.

